Relación entre adicción y suicidio

El suicidio es, oficialmente, la causa número uno de muerte de jóvenes en España, y se hace urgente entender las razones para revertir esta estadística.

Panorama general

Tradicionalmente, el suicidio había sido la tercera causa de muerte joven, después de los accidentes de tráfico en vehículo automotor y las enfermedades graves y raras. Sin embargo, el cierre de las estadísticas de 2019 arrojó un cambio preocupante: el suicidio está en primer lugar como causa de muerte de menores de 30 años (más específicamente, entre 15 y 29 años).

Según los datos anteriores (2013) del Instituto Nacional de Estadística (INE), de cada 100.000 habitantes, se suicidaban 2,65 jóvenes de entre 15 y 19 años de edad; 5 de entre 20 y 24 años; y 4,4 de entre 25 y 29 años. Estos son los datos estadísticos con los que se pueden comparar los recientes, de 2019, dado que la diferencia metodológica con los años anteriores hace inviable la comparación.

Volviendo a las estadísticas actuales, Andoni Anseán, presidente de la Fundación Española para la Prevención del Suicidio, recuerda que la subida del suicidio en el ranking de causas de muerte joven debe evaluarse en su contexto. Desde 2010, las muertes por accidentes de tránsito han bajado en un 40%. También es cierto que, desde la misma fecha, los suicidios han aumentado en un 30%.

Se debe tomar en cuenta la posibilidad de que las estadísticas de accidentes y suicidio se solapen. Diversos estudios apuntan a que un 5% de los accidentes de tráfico puede deberse a conductas suicidas con una intención de ocultamiento. Lo mismo ocurre con otro tipo de conductas autolesionantes, como el consumo de sustancias y las conductas de riesgo en general.

Anseán también prevé que en las estadísticas de 2020 podría verse registrado un descenso en la tasa de suicidios. Estos datos, sin embargo, no son indicativos de la evolución del fenómeno, sino que tienen que ver con los meses de confinamiento. Según él: «la gente no se suicida en casa». La compañía, además, es el disuasor más efectivo para los intentos de suicidio, y buena parte de la población joven (especialmente los adolescentes) vive, y por tanto estuvo confinada, con sus familias.

Pero existen otros indicadores, más allá de las estadísticas oficiales, que siempre llegan para hacer evaluaciones casi retrospectivas. De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría (AEP), desde el inicio de la pandemia se ha duplicado la atención a adolescentes por trastornos alimentarios, ansiedad, alteraciones obsesivo-compulsivas, depresión, autolesiones e intentos de suicido. Por su parte, Montse Dolz, jefa del área de Salud Mental del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat (Barcelona), ha registrado un aumento de un 27% en los casos de tentativas suicidas y autolesiones por parte de adolescentes durante el primer trimestre de 2021.

Está claro, entonces, que las conductas autodestructivas son un problema en pleno auge en la población joven, y particularmente entre los adolescentes.

Causas de suicidio

El INE elaboró informes estadísticos anuales sobre el suicidio y sus causas entre 1906 y 2006, pero dejó de hacerlo en 2007, según los estándares internacionales. A partir de ese año, solo se tiene información sobre el suicidio como causa de muerte en las estadísticas generales de defunción, por lo que las causas de suicido se registran por otras vías.

De acuerdo con el Congreso Nacional de Psiquiatría de Bilbao de 2012, los suicidios están motivados por problemas económicos (32%), problemas amorosos (25,8%), problemas psiquiátricos (19,1%) y conflictos familiares (11,2%). Estos porcentajes hacen referencia a toda la población, sin distinción etaria.

Las causas se ven agravadas por una capacidad de atención reducida. En España, hay 6 psicólogos clínicos y 9,69 psiquiatras por cada 100.000 habitantes. Esto está muy por debajo de las tasas europeas, que son, en media, tres veces más altas.

¿Por qué se suicidan los jóvenes?

Según los últimos datos disponibles, las principales causas que empujan a los adolescentes a quitarse la vida son los trastornos psicológicos, variables concretas de su personalidad y el estrés emocional. Pero la principal razón tiene que ver con el bullying (o acoso), que se centra cada vez más en el ciberacoso, y últimamente está muy influenciado por el sexting (es decir, el sexo digital).

Es indispensable recordar que, si bien suele haber una causa detonante, nunca hay una única razón para que una persona decida cometer suicidio. El suicidio suele desencadenarse a partir de un complejo entramado de causas personales, sociales y ambientales. Algunos aspectos que pueden influenciar la toma de decisión suicida son:

  • Los trastornos psíquicos, emocionales o físicos.
  • Los antecedentes familiares y sociales de suicidio.
  • El estrés y la ansiedad relacionados con problemas en el desarrollo profesional y económico.
  • Problemas legales o con figuras de autoridad.
  • Abuso sexual, emocional o físico.
  • Pérdidas (rupturas amorosas, muertes, separación forzosa de seres queridos, etc.).
  • Conflicto o rechazo por parte de familiares o amigos.
  • Situaciones vergonzosas, humillantes o estigmatizantes.

¿Cómo se relacionan las adicciones con el suicido joven?

El consumo de sustancias puede propiciar una tendencia suicida por varias razones. En primer lugar, las sustancias pueden detonar enfermedades mentales latentes, o pueden agravarlas. Por otro lado, el consumo también puede generar trastornos psíquicos y conductas depresivas temporales que coincidan con momentos críticos del curso suicida y terminar en fatalidad.

Pero las relaciones no terminan ahí. Dejando de lado las sustancias, hay que tomar en cuenta también las adicciones conductuales; en particular, las que tienen que ver con el internet. La vida de los jóvenes, y particularmente de los adolescentes, transcurre en gran medida en el medio digital, especialmente desde que la pandemia les permitió (y, en parte, obligó) a pasar más tiempo en línea. Todas las circunstancias actuales han contribuido a potenciar y afianzar las adicciones digitales, pero estas encierran muchos peligros ligados al suicidio.

En primer lugar, el anonimato digital propicia el acoso, y permite que este tome unas dimensiones mucho mayores que en un contexto analógico (debido a la posibilidad de difundir y viralizar contenidos). Además, el consumo de contenidos digitales puede distorsionar la percepción de la realidad (propia y de otros), menguando la autoestima y fortaleciendo complejos e inseguridades.

Por otro lado, el traslado de las relaciones interpersonales a la esfera digital ha puesto el sexting en manos de una población cada vez más joven. Esta población está también menos preparada para la responsabilidad que el contenido multimedia íntimo conlleva. Así, el contenido del sexting puede llegar a filtrarse, bien sea de forma accidental, por ingenuidad y espíritu de camaradería, o directamente con intenciones de venganza y humillación. Esto puede ocasionar en la víctima expuesta conflictos familiares y sociales, estigmatización, rechazo, estrés emocional, etc.

Es importante resaltar que la instigación al suicidio constituye un delito en España, según el artículo 143 del Código Penal. Así mismo, el artículo 197 fue reformado para incluir los delitos de sexting.

Finalmente, el ISNISS subraya un riesgo más de la adicción al mundo digital en relación con las conductas suicidas: allí se hace comunidad y se retroalimentan prácticas insalubres. Luis Fernando López, miembro del ISNISS, explica: «Los jóvenes hacen de la autolesión, la enfermedad mental y el sufrimiento emocional una seña de identidad».

¡No estáis solos!

El suicidio es la mayor cuestión de salud pública de Europa. Se calcula que por cada persona adulta que decide quitarse la vida, hay alrededor de 20 más que lo han intentado. Además, cada suicidio afecta íntimamente al menos a otras seis personas. Afortunadamente, el suicidio ya no es un tabú, y existen gran cantidad de instituciones de apoyo para personas que están atravesando pensamientos suicidas.

La Confederación de Salud Mental de España ofrece ayuda y asesoramiento gratuito. Si estás cerca de una persona que pudiera atentar contra su propia vida, puedes consultar la Guía para la detección y prevención de la conducta suicida. Y si algún tipo de dependencia está poniendo en riesgo tu vida o la de algún ser querido, no dudes en contactarnos. ¡Podemos ayudarte!

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