Las malas condiciones laborales y su relación con el consumo

Pasamos cerca del 30% de nuestras vidas trabajando. En la revolución industrial, las personas dedicaban alrededor de 13 horas diarias a trabajos repetitivos en ambientes insalubres a cambio de salarios míseros. Si miramos hacia tiempos pasados hoy no estamos tan mal. Sin embargo, la vida laboral contemporánea también presenta graves peligros físicos y psicológicos.

La competitividad, el estrés, el trabajo fuera del horario y el espacio laboral —especialmente a partir del auge del teletrabajo como consecuencia de la pandemia— son algunos de los elementos que más visiblemente afectan la calidad de vida de los trabajadores contemporáneos. Hoy resumiremos estos y otros muchos factores de riesgo que pueden relacionarse con adicciones conductuales o dependencia de sustancias.

Factores de riesgo según el tipo de trabajo

Los turnos rotatorios y el trabajo nocturno

Pueden producir alteraciones del sueño y de los ritmos biológicos en general, además de propiciar aislamiento y problemas emocionales y afectivos por la imposibilidad de compatibilizar el propio trabajo con las necesidades y modo de vida de familiares y seres queridos.

Los desórdenes del sueño pueden desencadenar el uso de sustancias para dormir en las horas de descanso o de estimulantes para mantenerse despierto durante el turno laboral. También pueden desencadenar desórdenes psíquicos que conduzcan al uso de sustancias como paliativo.

Por otro lado, el aislamiento y los problemas en el núcleo familiar y afectivo son factores de mucho peso para el desarrollo de dependencias.

El trabajo a destajo y el trabajo por cuenta propia

La inestabilidad laboral y económica que estas formas de trabajo implican generan mucho estrés. Además, visto que el trabajador está constantemente acechado por la competencia y por la incertidumbre de próximos contratos, suele malbaratar su trabajo (lo cual le exige trabajar más en menos tiempo para garantizarse los ingresos mínimos) y sobre exigirse.

La sobrecarga de trabajo y las largas jornadas laborales conducen al muy conocido fenómeno del burnout. Bajo estas condiciones, el empleado puede verse motivado a consumir sustancias como estimulantes, smart drugs o nootrópicos para mejorar su rendimiento y prolongar sus horas de trabajo. También puede optar por utilizar otras sustancias que le ayuden a paliar los efectos físicos y psíquicos generados por sus condiciones laborales.

La prolongación de las condiciones laborales adversas en el tiempo puede ocasionar un abuso de toda clase de sustancias y, en último término, dependencia.

Teletrabajo

Según el INE, las cifras de teletrabajo en España en 2019 rondaban el 4% de la población —por debajo de la media europea, cuatro veces superior—. En cambio, 2020 fue un año de grandes cambios para todo el planeta, y en España el teletrabajo vino a instalarse por la fuerza, sin que existiera la preparación técnica y logística, pero tampoco profesional para la nueva situación laboral.

La irrupción abrupta de esta modalidad de trabajo y la falta de preparación personal, profesional y empresarial para afrontarla ha traído consigo varios factores de riesgo, como la prolongación de las horas de trabajo (en una encuesta de Bain & Company, el 40% de los entrevistados declaró que sus jornadas se habían extendido por distintas razones), el aislamiento social y la falta de desconexión digital. Esto puede potenciar el uso de sustancias para paliar la fatiga y la soledad, así como el desarrollo de dependencias a los dispositivos digitales.

Aunque después del confinamiento la mayoría de los trabajadores volvieron, al menos parcialmente, al trabajo presencial, muchos siguen observando un modelo mixto o totalmente remoto.

Más factores laborales de riesgo

Independientemente del modelo de trabajo, algunos de los factores que pueden ocasionar el uso y abuso de sustancias son:

  • Mala iluminación, ruido, contaminación y temperaturas inadecuadas en el espacio de trabajo.
  • Exceso de responsabilidades, roles no definidos y límites confusos.
  • Malas relaciones interpersonales con los clientes, compañeros de trabajo, superiores, etc.
  • Exceso de competitividad o, por el contrario, falta de motivación y posibilidad de crecimiento laboral.
  • Insatisfacción por condiciones laborales (tales como precariedad, inestabilidad, pobre compensación económica, etc.).

Consecuencias de las condiciones de trabajo

Además de uso, abuso y dependencia de sustancias, estos factores pueden ocasionar:

  • Trastornos fisiológicos (gastrointestinales, cardíacos, respiratorios, sexuales, dermatológicos, musculares, etc.).
  • Irritabilidad, mal humor, hipersensibilidad y relaciones problemáticas.
  • Ansiedad, miedos, preocupaciones y fobias.
  • Falta de concentración, insomnio, desórdenes alimenticios, etc.
  • Depresión y otros trastornos afectivos.

Medidas que pueden tomar las personas trabajadoras

  • Delimitar con mayor severidad horarios y espacios de trabajo para evitar las jornadas excesivamente largas y la falta de desconexión de la actividad laboral.
  • Ser realista en cuanto a la cantidad de responsabilidades que puede asumir.
  • Establecer canales de comunicación efectivos con compañeros y superiores para dirigir de forma oportuna y eficaz sus quejas y sugerencias.
  • Fomentar la realización de actividades de esparcimiento, familiares y sociales.
  • Cuidar los hábitos alimenticios, la actividad física y la higiene del sueño.

Recomendaciones para empresas o empleadores

  • La estabilidad en el trabajo ayuda a la prevención y recuperación de dependencias.
  • Se debe priorizar el tratamiento por encima de las acciones disciplinarias en caso de detectarse algún problema de drogodependencia en los trabajadores.
  • En caso de sospecha de uso o abuso de sustancias por parte de un empleado, el tema debe tratarse con la máxima discreción por respeto a la persona y su intimidad, pero también para favorecer los resultados positivos (recuperación y continuidad laboral).
  • Siempre es aconsejable contar con el apoyo de un experto para ejecutar acciones concretas y efectivas.

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