Mujer depresiva sentada en el suelo de una habitación a oscuras apoyada en la cama

La depresión y su relación con el consumo de sustancias

La depresión es una enfermedad mental que afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Esta cifra debería indicar el problema al que se enfrenta la sociedad ante una enfermedad que en la mayoría de los casos no está correctamente diagnosticada, bien por falta de especialistas, bien por la propia estigmatización de la patología.

Muchos pacientes niegan estar sumidos en un estado depresivo por sentirse débiles y derrotados. Esta actitud agrava los síntomas y puede desembocar en graves consecuencias como el suicidio o derivar en otros trastornos como el abuso de sustancias, lo que se conoce como patología dual.

Pero vamos por partes: ¿qué es la depresión y cómo se origina?

Según la OMS la depresión es un trastorno mental donde abundan los estados de tristeza, la falta de interés por todo lo que rodea al paciente, incapacidad para sentir placer y trastornos de sueño, apetito y concentración.

No está claro el origen, es el resultado de la interacción de diversos factores sociales, psicológicos y biológicos. Las adversidades pueden aumentar el riesgo de sufrir depresión pero también el padecimiento de ciertas enfermedades. Otras veces se asocia el consumo de sustancias con el incicio de la depresión pero lo más común es que sea el trastorno depresivo el que origine el consumo.

¿Qué consecuencias tiene y cómo acaba derivando en el consumo de sustancias?

Los pacientes depresivos constituyen un grupo de riesgo dentro de las conductas de adicción. Durante el padecimiento de la enfermedad pueden mantener un alto deseo de consumir sustancias como el alcohol y otras drogas porque se sienten mejor al tomarlas. En un estado de ausencia de sensaciones placenteras, el contraste de experimentar momentos de gozo puede provocar que el cerebro se vuelva dependiente y que quiera hacerlo de nuevo.

También pueden hacerse adictos a los medicamentos que los médicos prescriben como las benzodiacepinas . Si se abusa de ellas; por ejemplo, tomando más de lo que el médico receta o tomándolas junto con otras sustancias o medicamentos hay muchas probabilidades de que se caiga en la adicción.

Prevención y tratamiento

Los tratamientos adecuados para la depresión pueden ser varios. Se puede pautar medicación, terapia o ambas cosas. La terapia psicológica es fundamental para que el paciente pueda sobrellevar y superar la depresión y muy recomendable para evitar recaídas. Los médicos deben de establecer el tratamiento que resulte más adecuado pero es imprescindible pedir ayuda sanitaria y profesional y evitar a toda costa que el paciente intente superarla por sí solo.

Por todo ello, el apoyo familiar y de las personas cercanas es imprescindible. Conocer el estímulo y frenarlo a tiempo es fundamental.

La Fundación Help Adicciones, encargada de fomentar la investigación y prevención de las adicciones, ha creado una guía de apoyo a familiares con ayuda cualificada para acompañar a las personas con adicción que resulta muy útil tanto para familias como el propio paciente. Puedes descargarla directamente desde este enlace.

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