Centros sanitarios autorizados con certificación legal C-36-002459, C-36-002460, C-15-003355 986 30 37 84 contacto@helpadicciones.com

La mala fama de los esteroides está bastante extendida. Basta con que aparezcan en los análisis de un deportista para que su carrera se arruine. Pero ¿por qué? ¿Qué es lo que los hace tan malos?

Los esteroides anabólicos son hormonas sintéticas que, al igual que los andrógenos, están relacionadas con el desarrollo de características masculinas, como el crecimiento corporal, la musculación, el engrosamiento de la voz y el vello facial. Pese a la fuerte campaña en su contra, algunos cometen el error de entrar en la dinámica de los esteroides anabólicos con el anhelo de aumentar su desempeño atlético. Pero los músculos y los trofeos se tienen que pagar a un precio demasiado alto.

Pero ¿qué daño pueden causar?

Los esteroides están vetados de los deportes y el culturismo porque su uso prolongado acarrea daños significativos a la salud física y mental.

Entre las múltiples dolencias asociadas a los esteroides están el cáncer, disfunciones sexuales y genitales, paralización del crecimiento, obsesiones, delirios, agresividad extrema, celos, insomnio, tumores, problemas renales, calvicie, apoplejía, adelgazamiento de la corteza cerebral, problemas cardiacos y más.

 

¿Los esteroides son realmente adictivos?

Los esteroides son vistos desde afuera con una reputación similar a la de drogas ilegales como la cocaína, la heroína o las anfetaminas. Si bien se puede hablar de adicción a los esteroides anabólicos, también es cierto que el mecanismo por medio de cual se cae en una adicción es ligeramente distinto al de los psicotrópicos, aunque los resultados sean muy parecidos.

Las drogas psicoactivas, según sea el caso, generan una dependencia psicológica o física porque actúan sobre el funcionamiento normal de las neuronas, promoviendo la liberación o captación de distintas sustancias químicas en el cerebro que alteran el estado de ánimo o la percepción de la realidad. Estas experiencias suelen ser placenteras, lo que hace que el consumidor las repita, incurriendo en un hábito que termina por causar una necesidad orgánica de mantener esos niveles químicos anormales en el cerebro.

Con los esteroides, el camino es un poco indirecto. Los esteroides no actúan inmediatamente sobre el sistema de recompensa del cerebro. Sin embargo, el individuo que comienza a usar esteroides espera alcanzar unos resultados sobre su cuerpo. La sensación de bienestar que le genera el aumento de su rendimiento físico en la etapa inicial del consumo es el primer eslabón de la cadena adictiva. Lo que viene a continuación es la prolongación del uso de los esteroides y, con esta, el desarrollo de los efectos adversos para la salud del consumidor. Una vez que empiezan a aparecer las consecuencias negativas, el individuo no es capaz de abandonar el consumo, a pesar de tener suficiente evidencia de que los esteroides son perjudiciales para él.

A esto se le suma otra de las características típicas de una dependencia: el aumento de la dosis. El crecimiento muscular tiene un efecto inmediato sobre la autoestima del adicto a los esteroides, que desarrolla una obsesión por seguir haciendo crecer el tamaño de su cuerpo hasta sobrepasar su propia capacidad.

En muchos casos, los excesos de consumo y entrenamiento en los que incurre el adicto a los esteroides pueden causarle lesiones graves. Este es un punto crítico para el adicto a los esteroides, pues el sedentarismo obligatorio de un cuerpo con tantas exigencias físicas desencadena su desmoronamiento, lo que suele traer consecuencias físicas y psicológicas devastadoras.

Otra de las amenazas que asemejan a los esteroides anabólicos con las drogas psicoactivas es el riesgo de convertirse en trampolín para nuevas adicciones. Muchos consumidores incorporan a su cuadro los somníferos, los analgésicos y los ansiolíticos para equilibrar algunos de los efectos adversos de los esteroides.

¿Cómo se sale de esto?

Los adictos a los esteroides pueden llegar a desarrollar una dependencia tan fuerte que manifiestan síndromes de abstinencia similares a los de las drogas psicoactivas, con depresiones, trastornos de sueño, ansiedad, inquietud, fatiga y necesidad urgente de consumir.

Es posible tratar esta adicción con terapia individual y grupos de apoyo. Es muy importante estar atento a la aparición de depresión, pues podría conllevar a actos suicidas. Si el caso lo requiere, se puede combinar el proceso terapéutico con medicamentos para restituir el orden hormonal, reducir el dolor y controlar la ansiedad. Hay casos en los que puede ser necesaria la hospitalización por un periodo.

¿Soy adict@ a Tinder?

El concepto de Tinder marca un hito importante en la historia de nuestra especieA través de una aplicación móvil, dos desconocidos pueden superar sus vergüenzas e inseguridades para declararse mutuamente su atractivo físico con solo pasar el pulgar sobre la...

De medicación a adicción

En la Antigua Grecia existía una misma palabra para veneno y antídoto, remedio y droga. Esta era: phármakon, cuya suerte de paradoja lingüística no debería tomarse como carencia o debilidad de aquel idioma, sino como una advertencia inscrita en la memoria de la...

Oniomanía: adicción a las compras

Aunque todavía hay gran disputa entre si debe considerarse la oniomanía una verdadera adicción o no, lo cierto es que se trata de un desorden conductual que presenta características propias de la dependencia: Impulso irrefrenable Malestar al verse privado de lo...

¿Existen diferencias según el género en el consumo de drogas?

Vivimos en tiempos en los que es indiscutible que la igualdad entre hombre y mujeres es un deber. Esto desde el punto de vista social, pero desde el punto de vista físico siempre hemos sido diferentes. Biológicamente, los cuerpos del sexo femenino tienen funciones...

Ansia de ansiolíticos

El 2,5% de la población española tiene un problema de adicción a los ansiolíticos, mientras que casi un tercio de los españoles los consumieron por lo menos una vez a lo largo de 2018. Visto así, las cifras no parecen demasiado alarmantes; sin embargo, estudios...

El trabajo de la familia frente a la adicción

La palabra hogar está emparentada históricamente con la palabra hoguera desde los días en que la intemperie amenazaba a la especie humana con el frío y la oscuridad. En esos tiempos primitivos, los que pertenecían al clan tenían la suerte de acudir a la fogata...

Las mascotas son terapéuticas para superar adicciones

¿Por qué tenemos mascotas?Porque son nuestras amigas. Y son justamente las buenas amistades (esas que nos quieren y que nos ayudan a crecer) las que necesitamos para dejar atrás alguna adicción.Los beneficios terapéuticos de los animales de compañía están...

La adicción al ‘like’

Adicción a las redes sociales y a los likesSorprende pensar que hace tan solo un par de décadas nadie sabía lo que era Facebook, Instagram, Twitter o Snapchat. Hoy son herramientas de socialización que ocupan un altísimo porcentaje de nuestro tiempo. Quizá el...

Esteroides: ¿drogas adictivas?

La mala fama de los esteroides está bastante extendida. Basta con que aparezcan en los análisis de un deportista para que su carrera se arruine. Pero ¿por qué? ¿Qué es lo que los hace tan malos?Los esteroides anabólicos son hormonas sintéticas que, al igual que...

¿Hay una forma correcta de combatir una epidemia de opiáceos?

Vancouver es un nombre que siempre salta entre las 10 mejores ciudades para vivir en el mundo. Sin embargo, esta urbe canadiense sufre desde hace algunos años la proliferación de adictos a drogas de la familia de la heroína, especialmente a una que puede llegar a...

Guía informativa contra las drogodependencias

¿Alguien cercano podría tener
problemas de adicciones ?

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha en el enlace anterior si deseas más información. ACEPTAR

Aviso de cookies