El aumento de consumo de alcohol y drogas en Navidad

Las fiestas navideñas suelen ser el periodo del año en el que más alcohol se consume por una gran parte de la población. Esta es la razón por la que en estas fechas no es extraño notar un aumento en los operativos de tráfico y concientización de seguridad vial. Pero tras los estragos más visibles que deja el consumo excesivo de alcohol, se encuentran otras consecuencias, sufridas, en general, por un grupo invisibilizado por prejuicios y estigmas: los alcohólicos en recuperación.

De la misma forma que la sociedad ha naturalizado el aumento de consumo de alcohol como forma de celebrar las Navidades y las fiestas de fin de año, también ha normalizado el estigma de ser un alcohólico en recuperación. Sin embargo, por mucho que se les invisibilice, la experiencia de estas personas durante las fiestas puede ser altamente estresante, pues la presión social que cualquier adicto en recuperación pueda sentir en su grupo es multiplicada en una temporada donde se pueden encontrar en la necesidad de explicarle a familiares lejanos, colegas y hasta jefes por qué no desean consumir alcohol. Este estrés puede llevar a una persona a aislarse completamente en un intento de minimizar el riesgo de romper su sobriedad, cosa que tampoco es recomendable.

Superar las festividades sin recaer es posible. Siguiendo estas sugerencias, se minimizan los riesgos sin tener que aislarse de las celebraciones:

calcetines de navidad colgados de una cuerda y sujetos por pinzas

No hay que ir a todas las fiestas

Es importante saber elegir las batallas, no es necesario ir a cada evento al que uno es invitado. Si hay ciertas celebraciones que pueden tornarse difíciles o en donde la posibilidad de romper la sobriedad es grande, quizás sea mejor considerar no ir. Es preferible ir a celebraciones que no estén enfocadas en beber.

imagen de unos vasos de bebidas decorados de navidad

Llevar bebidas no alcohólicas

Muchas veces, los alcohólicos en recuperación pueden sentirse relegados por ser de los pocos que no participan en la ingesta de alcohol en una celebración. Pero beber una alternativa no alcohólica puede ser un remedio sencillo a esta sensación.

tablero de juego de mesa con las fichas encima

Organizar actividades en las que beber no sea algo central

Si la preocupación es que al evitar las celebraciones para evitar riesgos, se termine aislado de familiares y amistades, es posible tomar una actitud proactiva y organizar actividades que no giren alrededor de la bebida. Una sesión de escape room con los colegas, una tarde de juego de mesa con la familia o una noche desempolvando las habilidades musicales… Hay cientos de ideas que no incluyen beber.

señal de salida, fonde verde, monigote blanco saliendo por una puerta

No hay vergüenza alguna en retirarse

Si aún después de minimizar situaciones incómodas y evitar riesgos, un evento o fiesta resulta ser demasiado, algo se convierte en un detonante, no hay razón alguna por la que uno no pueda marcharse. No hay nada vergonzoso en reconocer las propias limitaciones, y el viejo dicho es más vigente que nunca: “Mejor prevenir que curar”.

dos mujeres abrazadas mirando hacia adelante

Ante todo, hay que mantener en mente el propósito de las fiestas

El consumo de alcohol puede estar normalizado por la sociedad, pero este no es el motivo de las fiestas. Es importante recordar la razón por la que se fue invitado a una celebración. ¿Se quiere pasar tiempo con la familia? ¿Relacionarse con colegas en un ambiente menos profesional? ¿Pasar tiempo de calidad con amigos? Identificar la razón del evento en sí, pero también aquella por la cual se asiste, le dará a la ocasión un propósito que puede ser útil para evitar el riesgo de beber.

una pareja vista de espaldas, sentados en un banco, una de ellas apoya su cabeza sobre el hombro de la otra persona

Buscar apoyo

Nadie debería tener que cargar con una adicción como el alcoholismo por sí mismo. Es conveniente contar con un acompañante, o identificar familiares y amigos de confianza en la fiesta, que ayuden a evitar las tentaciones. También es recomendable establecer relaciones con otros alcohólicos en recuperación. Es de suma importancia saber que no se está solo, y contar con otra persona que brinde apoyo. Las fiestas navideñas pueden ser difíciles, pero no tienen por qué ser imposibles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres recibir nuestra guía en PDF?

Déjanos tu email y la recibirás de inmediato
De conformidad con lo que establece la legislación vigente en materia de Protección de Datos de Carácter Personal, se le informa que los datos personales que nos facilite a través de dicho formulario serán tratados por HELP ADICCIONES, S.L., con la finalidad de gestionar su solicitud y enviarle información más detallada. Para más información consultar la política de privacidad.