2C-P, la droga misteriosa

El 2C-P es uno de los numerosos hijos de «Sasha» Shulgin, quien dedicó buena parte de su vida personal y profesional a la investigación de psicotrópicos. Mejor conocido por ser el sintetizador y promotor del MDMA, Shulgin también cuenta entre sus filas de alucinógenos algunas sustancias menos afortunadas, como el 2C-P.

El compuesto químico forma parte de las feniletilaminas psicodélicas, al igual que el 2C-B, pero la sustancia ha sido descartada para fines terapéuticos e incluso recreativos debido a su altísima peligrosidad. En fase de desarrollo, Shulgin anotó que el experimento había resultado un desastre físico y que no debía repetirse. Sin embargo, la droga se ha seguido sintetizando y ha llamado la atención sobre sí debido a un par de recientes y muy sonados casos de sobredosis.

Los adolescentes intoxicados

Connecticut, septiembre de 2013: siete adolescentes deben ser atendidos de urgencias ante claras señales de sobredosis. Algunos de ellos requieren resucitación mecánica y desfibrilación. Habían consumido dosis inciertas de una droga que habían adquirido en un concierto como MDMA, pero que en realidad era 2C-P.

La muerte de Louella

También en septiembre, cuatro años después: Ceon Broughton, de 28 años, le da a su novia una dosis de 2C-P. Ella también había consumido ketamina y MDMA. Después de seis horas de fuertes alucinaciones, en las que aparecía un mono mágico montando el bosque, Louella Fletcher-Michie falleció. Era la hija menor de John Michie, un actor escocés.

Las sobredosis de los años 90

Estos casos recientes están registrados en el historial de la droga, pero gracias a ellos se descubrió que, habiendo Shulgin abandonado las investigaciones, los efectos de la sustancia habían sido poco descritos y muchas sobredosis fatales de los años 90 no fueron atribuidas a su verdadero causante.

Los efectos

El 2C-P tiene un efecto alucinógeno extremadamente fuerte. En la familia de los 2C, solo se le puede comparar con el 2C-TFM. Puede ocasionar un aumento de la temperatura corporal y supresión de los mecanismos de regulación naturales, hipersensibilidad táctil, aumento del ritmo cardíaco, dilatación de las pupilas, aumento de la libido, náuseas, aumento de la presión arterial y bruxismo.

La interacción con otras sustancias es extremadamente peligrosa. Los consumidores habituales de drogas suelen considerar segura la interacción del cannabis con cualquier otra sustancia, pero en el caso del 2C-P puede ocasionar ansiedad, paranoia, ataques de pánico y psicosis; al igual que con los estimulantes (cocaína y anfetaminas). La interacción con el tramadol, un opioide presente en la codeína y la morfina, puede ocasionar derrames cerebrales; mientras que el Litio, fundamental en los tratamientos de trastornos bipolares, resulta fatal.

Los apuntes de Shulgin sugieren dosis seguras de entre 6 mg y 10 mg, pero desaconsejan el uso en general dado que pueden producirse efectos extremadamente desiguales con variaciones minúsculas de dosis. Además, Shulgin subraya que, en este caso particular, los efectos dependen enormemente de cada individuo.

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