En Help adicciones, consideramos que existen dos perfiles en un paciente adicto. El paciente que presenta una adicción a las drogas como tal y necesita tratamiento específico;  y el paciente que ocasionalmente recurre a estas sustancias pero tiene su adicción bajo control.

Al igual que ocurre en estos casos, existen otras muchas conductas nocivas para nuestra salud que aunque son consideradas como “nuevas adicciones” son en realidad las más antiguas de todas (exceptuando el caso de las nuevas tecnologías).

Cualquiera de nosotros puede sufrir alguna de estas adicciones comportamentales  necesitando en algunos casos ayuda profesional para deshacernos de ellas.

Hablamos de compras compulsivas, adicción al teléfono móvil, al trabajo. La conocida ludopatía, la vigoréxia y por qué no, la adicción al sexo.

La baja autoestima y  la carencia afectiva hacen que las compras compulsivas sean una adicción frecuente sobre todo en mujeres. Habitualmente, justifican su compra por el reducido precio de ésta incluso sabiendo que puede que jamás le den uso a lo que acaban de  comprar.

En el caso de los denominados “workaholics”  suelen estar tan volcados en su profesión que dejan de lado a familia o amigos (como ocurre en cualquier grado severo de adicción) sin ser conscientes de que su productividad se ve reducida considerablemente por la excesiva dedicación a su trabajo. Este tipo de adicción sin embargo, se da sobre todo en hombres.

Muchos son los mensajes de vida saludable a los que nos exponemos diariamente. Y sí, es un hecho cierto que debemos mantener unos hábitos saludables de vida pero como siempre, sin obsesionarnos con ello. La vigoréxia o la obsesión con la salud física, se convierte también en un hábito insano cuando la persona muestra una insatisfacción crónica con su aspecto físico generándole esto una frustración recurrente.

La adicción al sexo, se presenta indistintamente tanto en hombres como en mujeres. Volvemos a hablar de una sintomatología de baja autoestima sumándole situaciones de alto estrés o aburrimiento. Un adicto/a al sexo busca alejarse de la parte sentimental con la que el sexo está vinculado. En algunos casos lo que en mujeres se conoce como ninfomanía, llega a ser un problema incontrolable en el que no es de extrañar que interceda la combinación de varias adicciones juntas, haciéndose uso en los capítulos de lujuria que provocaría el aburrimiento, de cocaína u otras sustancias.

Hemos desarrollado una prolongación de nuestro brazo llamado teléfono móvil. Estamos en una era en la que nos sentimos incapaces de comunicarnos si nos roban el teléfono, nos lo dejamos en casa o nos quedamos sin datos ni wifi. Esta adicción rara vez aceptada por ninguno de nosotros, llega a generar capítulos de estrés y ansiedad con frecuencia.

Resultaría extraño que existieran clínicas de desintoxicación para estas adicciones tan comunes. Dicen los expertos, que con una adecuada terapia en algunos casos combinada con fármacos, todos seríamos capaces de librarnos de cualquiera que fuese nuestra adicción.

¿Qué crees tú?

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha en el enlace anterior si deseas más información. ACEPTAR

Aviso de cookies