Centro de adicciones

Centro de adicciones

Las disfunciones del sistema dopaminérgico se relacionaban hasta hace relativamente poco tiempo principalmente con trastornos neurológicos, como la enfermedad de Parkinson, y con trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia. Sin embargo, las neurociencias, a través de las investigaciones encaminadas a delimitar las bases neuroquímicos de los trastornos por dependencia de sustancias psicoactivas han puesto de manifiesto, en los últimos años, la importante participación del sistema de neurotransmisión dopaminérgico en la etiopatogénesis y mantenimiento de las conductas adictivas a sustancias químicas. Múltiples trabajos de índole conductual, farmacológica y bioquímica han descrito que la mayoría de sustancias objeto de abuso y dependencia ejercen acciones similares sobre el sistema dopaminérgico mesotelencefálico. Este sistema comprende las vías dopaminérgicas ascendentes que se originan en estructuras mesencefálicas (área tegmental ventral y sustancia negra) y se proyectan hacia áreas estriatales (sistema nigroestriatal), límbicas (sistema mesolímbico) y corticales (sistema mesocortical), todos ellos relacionados con las diversas patologías psiquiátricas que se consideran asociadas a la disfunción del sistema dopaminérgico.

La administración aguda de la mayoría de sustancias psicoactivas, alcohol, opiáceos, cocaína, anfetamina, nicotina, cafeína, etc., con potencial adictivo produce una facilitación de la trasmisión dopaminérgica, principalmente en estructuras que comprenden el sistema mesolímbico (área tegmental ventral y núcleo accumbens), efecto que se ha relacionado estrechamente con sus propiedades gratificantes. Por el contrario, la administración crónica de dichas sustancias provoca, debido mecanismos de neuroadaptación, un efecto opuesto, con disminución de la transmisión dopaminérgica y desarrollo de fenómenos de hipersensibilidad de los receptores dopaminérgicos. Esta sensibilidad incrementada de la transmisión dopaminérgica se ha relacionado con los procesos de condicionamiento de señales internas y externas asociadas al consumo y la abstinencia de drogas y, más recientemente, con el craving típico que precede a los fenómenos de recaída.

Cabe mencionar que si bien en un principio la participación del sistema dopaminérgico en las conductas adictivas se describió preferentemente para los opiáceos y psicoestimulantes, múltiples investigaciones actuales han descrito efectos similares para otras sustancias objeto de abuso y dependencia, de entre las que destaca el alcohol.

José Manuel Torres García, experto en alcoholismo y patología dual

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha en el enlace anterior si deseas más información. ACEPTAR

Aviso de cookies