La marihuana es una de las drogas ilegales más consumidas por jóvenes y adultos en nuestro país y, probablemente, en el mundo. Por este motivo, se está llevando a cabo una campaña de popularización de esta sustancia, basándose en una serie de mitos que no son reales y que sirven para intentar normalizar su consumo en la sociedad. Por desgracia, estas falsedades son tomadas como ciertas por muchos consumidores y provocan que cada vez existan más consumidores, que no son conscientes de sus riesgos.

– La marihuana es una droga natural, y no contiene elementos químicos que la hagan peligrosa: Esos elementos químicos están presentes en las plantas de las que procede la droga y son tan peligrosos como los que se pueden sintetizar en el laboratorio. Además, cada vez hay más tipos de plantas de cannabis que se han modificado para que contengan más THC del que deberían tener de forma natural. Hay que recordar que “natural” no es sinónimo de “saludable”, sino que puede ser igual de dañino que algo “artificial”.

– La marihuana no provoca adicción: El THC afecta a la zona del cerebro que activa el sentimiento de la recompensa, por lo que su consumo se percibe como agradable. Por este motivo, puede resultar muy fácil acabar siendo adicto a esa sensación de tranquilidad y bienestar. Como cualquier sustancia que afecta a este aspecto, se puede acabar siendo adicto a sus efectos. Y no es necesario consumir mucho para que esto ocurra.

 Los efectos de la marihuana pasan enseguida: No es cierto. Los efectos directos del consumo de cannabis pueden durar hasta tres días. Cualquier decisión tomada durante ese espacio de tiempo, se realiza bajo los efectos del consumo, por lo que la percepción está alterada y puede traer consecuencias muy graves para el consumidor.

– “Puedo controlar el consumo de marihuana”: El consumo de este tipo de drogas puede estar limitado a los momentos de ocio, fin de semana o vacaciones, por lo que se percibe como un elemento más de la fiesta y la diversión. El problema no existe solo cuando se comienza a consumir fuera de estos espacios de tiempo de esparcimiento, sino desde el momento en que se necesita de la presencia de la sustancia para experimentar la sensación de diversión y ocio. Sin que el consumidor sea consciente de ello, esta se ha adueñado de estos momentos.

– La marihuana no es tan dañina como el tabaco: La marihuana contiene alguno de los elementos químicos que están presentes también en la hoja del tabaco, por lo que resulta tan dañino. Además, lo que se busca el efecto del THC, que es dañino por sí mismo. Es una sustancia que afecta al cerebro y también al organismo, que ve afectado su funcionamiento normal debido a sus efectos

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