El alcohol es, probablemente, una de las sustancias tóxicas más consumidas. Esto se debe a la tolerancia social a su consumo, que está muy asimilado en muchas circunstancias, como los eventos o sobre todo, las fiestas populares. Puede parecer que no sea uno de los grandes problemas en cuestión de adicciones, pero realmente produce muchos de los problemas que acechan a nuestra sociedad, aunque parezca que no tenga una relación directa.

Y todo esto, a causa de los efectos que tiene el alcohol sobre el organismo, aunque no tenga una repercusión inmediata en el cuerpo del consumidor. Los efectos del alcohol tienen un efecto acumulativo, ya que afectan a los órganos internos y pueden hacer que el deterioro vaya produciéndose a lo largo del tiempo y el afectado no ser consciente de ello.

El consumo de alcohol se mide en Unidades de Bebida (UB), que equivale a unos 8 gramos de alcohol puro. Una caña de cerveza tiene 1 UB, mientras que una bebida destilada tiene 2 UB. Esto representa que el efecto de las segundas es superior a la toma de una cerveza, con todos los riesgos que esto conlleva.

Los efectos son distintos en relación de varios factores físicos como el sexo del consumidor, el peso y la edad, por ejemplo. Además, no produce los mismos efectos si se consume mucha cantidad en poco tiempo que si se consume poca cantidad en un espacio más destilado.

Los primeros efectos que se perciben son una cierta euforia, una mejora de la relación social y cierta relajación. Pero esto es solo el principio, ya que pronto comienzan a experimentarse sensaciones de embotamiento, dificultad en el habla y una peligrosa descoordinación de movimientos que puede poner en riesgo al consumidor y al resto de personas.
Los efectos por consumo pueden ser bastante graves, dependiendo de la cantidad de alcohol que se ha consumido. Estos son los efectos de distintas cantidades de alcohol en el organismo:

    • 0.5 g/l: euforia, sobrevaloración de facultades y disminución de reflejos

 

    • 1 g/l: desinhibición y dificultades para hablar y coordinar movimientos

 

    • 1.5 g/l: embriaguez, con pérdida del control de las facultades superiores

 

    • 2 g/l: descoordinación del habla y de la marcha, y visión doble

 

    • 3 g/l: estado de apatía y somnolencia

 

    • 4 g/l: coma

 

    5 g/l: muerte por parálisis de los centros respiratorio y vasomotor

El consumo de alcohol puede provocar serias consecuencias en el cuerpo humano, con severas patologías que van desde lesiones en órganos internos hasta cambios en la percepción audivisual, algo que es muy peligroso. Su consumo puede producir una severa adicción, aunque el propio adicto no sea consciente de ello.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pincha en el enlace anterior si deseas más información. ACEPTAR

Aviso de cookies