Cada día nos levantamos con ganas de hacer cosas. Aunque estemos en una situación delicada a nivel personal, tras el descanso nocturno nos sentimos con las fuerzas a tope y se tiene ganas de vivir con fuerza y comernos el día. Pero, a medida que pasa la mañana, la rutina comienza a hacer mella en nuestro ánimo y comenzamos a dudar sobre si podremos afrontar con optimismo y energía el día.

Lo primero que solemos hacer es escuchar las noticias. Es algo que sabemos, las noticias no son buenas por regla general. Las malas noticias que escuchamos en la radio, que vemos en televisión y que leemos en los medios digitales suelen tener un efecto negativo en nuestro ánimo. A partir de ahí, la losa que llevamos encima comienza a pesar cada vez más y provoca que ya no veamos con tanto optimismo la jornada que tenemos por delante.

 

La inseguridad puede causar que podamos evitar tomar decisiones a lo largo del día

 

Este desánimo puede causar que, a la hora de tomar decisiones a lo largo del día, no podamos hacerlo con la suficiente energía y nos sintamos sin fuerzas para afrontar situaciones que normalmente pueden superarse sin problemas.

La inseguridad es una piedra que cargamos y que impide que tomemos esas decisiones necesarias para vivir cada día. El sentimiento de incapacidad de tomar decisiones es algo normal en situaciones de tensión emocional, estrés y nervios, por lo que  puede ser que todo sea una situación pasajera. Es cuando se convierte en algo más continuo cuando se puede hablar de un problema real y preocupante.

La situación puede convertirse en un problema, pero hay maneras de combatir ese sentimiento y afrontar las decisiones que son necesarias para el día a día. Una rutina ayuda a mantener el control sobre las decisiones a las que nos enfrentaremos. Levantarse con tiempo para disfrutar del desayuno, evitando leer noticias que puedan traer consigo un sentimiento negativo.

Después, tomar un tiempo para arreglarse y salir de casa con optimismo. Las decisiones se afrontan mejor si hay una actitud positiva, que permite ver las cosas de otra manera. Hay que pensar bien lo que se va a hacer y actuar.

A medida que se tomen decisiones, es más fácil afrontar las siguientes. No ha de dar miedo equivocarse. Los errores son algo normal y se pueden arreglar. No hay que pensar que un error puede estropear el día, sino que ese error se puede arreglar y encauzar la situación tomado otra decisión.

La inseguridad se combate con la acción y se puede solucionar casi cualquier cosa, por lo que no hay que temer cometer errores. Cada paso viene acompañado de otro y es así como se recorre el camino. ¿Probamos a tomar decisiones?

 

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