Efectos de las Drogas.

A continuación expondremos de manera muy pormenorizada los efectos de una serie de sustancias psicoactivas (Drogas) con la intención de facilitar una mayor detección del consumo por parte del entorno del adicto, así como una mejor comprensión del consumo patológico de las drogas.

Alcohol:

El abuso del alcohol, que puede llevar al alcoholismo, es un patrón de consumo que resulta en un deterioro de la salud, de las relaciones interpersonales o de la capacidad de trabajar. El alcoholismo o la dependencia del alcohol es una enfermedad que se puede diagnosticar, y que se caracteriza por un deseo fuerte por el alcohol y su uso continuado a pesar de las consecuencias nocivas para la persona. El alcohol afecta a todos los órganos del cuerpo del bebedor y puede dañar a un feto en desarrollo. La intoxicación puede dañar la función cerebral y las habilidades motoras; el uso intenso puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, ataques al cerebro, y enfermedades del hígado.

Cocaína:

La cocaína es un estimulante sumamente adictivo que afecta directamente al sistema nervioso central. Las principales vías de administración de la cocaína son oral, nasal, intravenosa y pulmonar. “Crack” es el polvo de clorhidrato de cocaína que ha sido procesado para hacer una roca de cristal que genera vapores que se fuman.

La cocaína generalmente hace que el usuario se sienta eufórico y lleno de energía, pero también aumenta la temperatura corporal, la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Las personas que consumen cocaína se arriesgan a tener un ataque al corazón o al cerebro, insuficiencia respiratoria, convulsiones, dolor abdominal y náuseas. Tambien se puede padecer, la muerte súbita puede ocurrir la primera vez que se consume cocaína o bien, de forma inesperada más adelante.

Drogas de diseño:

Las drogas de club o drogas de diseño constituyen un grupo farmacológicamente heterogéneo de compuestos psicoactivos que tienden a ser objeto de abuso por parte de adolescentes y adultos jóvenes en los clubes nocturnos, bares, fiestas “rave” o en el contexto de la música “thecno”. Las drogas de club incluyen el GHB, el Rohypnol® y la ketamina, el MDMA (éxtasis) y las metanfetaminas. el LSD y otros alucinógenos también se consideran drogas de club.

Las drogas de diseño o de club tienen efectos diferentes. La ketamina distorsiona la percepción y produce sentimientos de aislamiento del medio ambiente y de la propia persona, mientras que el GHB y el rohypnol son sedantes. El abuso del GHB puede causar coma y convulsiones, mientras que las dosis altas de ketamina pueden causar delirio y la amnesia. El Rohypnol® puede incapacitar a los usuarios y causar amnesia, y, especialmente cuando se mezcla con alcohol, puede ser mortal.

Heroína:

La heroína es una droga adictiva que se procesa de la morfina y por lo general se presenta como un polvo blanco o marrón, o como una sustancia negra y pegajosa. Se la puede inyectar, inhalar o fumar.

Los efectos a corto plazo de la heroína incluyen una oleada de euforia y confusión mental. Después de esta euforia inicial, el usuario pasa a un estado en el que se alterna estar entre completamente despierto o adormecido. La heroína deprime la respiración, por lo tanto, la sobredosis puede ser Mortal. Los usuarios que se inyectan la droga están en riesgo de tener enfermedades infecciosas como el VIH/SIDA y la hepatitis.

Inhalantes:

Los inhalantes son sustancias volátiles que producen vapores químicos que se pueden inhalar para provocar efectos psicoactivos o de alteración mental. Los inhalantes pueden ser una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y que contienen disolventes volátiles, aerosoles, gases y nitritos.

La mayoría de los inhalantes producen una intoxicación rápida que se asemeja a la del alcohol. Si se inhalan cantidades suficientes, casi todos los disolventes y gases producen una pérdida de la sensibilidad, e incluso pérdida del conocimiento. También pueden producir efectos irreversibles tales como la pérdida de audición, espasmos en las extremidades, daños al sistema nervioso central, daño cerebral o daño a la médula ósea. A su vez, aspirar altas concentraciones de inhalantes puede producir la muerte por insuficiencia cardiaca o sofocación (los inhalantes desplazan el oxígeno de los pulmones).

Marihuana (THC)

La marihuana (Porros) es la droga ilícita de abuso más frecuente en países industrializados como pueden ser los Estados Unidos y los países de ámbito Europeo . su abuso está muy extendido y conlleva un gran deterioro psicosocial, los últimos estudios señalan el consumo de THC como uno de los mayores condicionantes para la hospitalización en sanatorios Psiquiátricos.

Los efectos a corto plazo del consumo de marihuana incluyen euforia, percepción distorsionada, pérdida de memoria, dificultad para pensar y resolver problemas. Asi mismo un alto porcentaje de brotes psicóticos están condicionados por el consumo de esta sustancia.

Medicamentos de prescripción:

El consumo indebido o abuso de medicamentos de prescripción ocurre cuando una persona toma un medicamento recetado que no le fue prescrito o lo toma en una dosis o por razones distintas de las prescritas. El abuso de medicamentos de prescripción puede producir efectos graves para la salud, incluyendo la adicción. Las clases de medicamentos de prescripción que se suelen abusar incluyen los opioides (recetados para el dolor), los depresores del sistema nervioso (recetadas para la ansiedad y los trastornos del sueño) y los estimulantes (recetados para el TDAH y la narcolepsia). Los opioides incluyen la hidrocodona (Vicodina®), la oxicodona (OxyContin®), el propoxifeno (Darvón®), la hidromorfona (Dilaudid®), la meperidina (Demerol®) y el difenoxilato (Lomotil®). Los depresores del sistema nervioso incluyen los barbituratos como el pentobarbital sódico (Nembutal®) y las benzodiacepinas como el diacepam (Valium®) y el alprazolam (Xanax®). Los estimulantes incluyen la dextroanfetamina (Dexedrine®), el metilfenidato (Ritalin® y Concerta®) y las anfetaminas (Adderall®).

El uso prolongado de los opioides o de los depresores del sistema nervioso puede llevar a la dependencia física y a la adicción. Los opioides pueden producir somnolencia, estreñimiento y, dependiendo de la cantidad que se toma, pueden reducir la respiración pudiendo llegar a ser Mortales. Los depresores del sistema nervioso disminuyen la función cerebral, si se combinan con otros medicamentos que causan somnolencia o con alcohol, pueden disminuir peligrosamente la frecuencia cardiaca y la respiración. Si se los toma en ocasiones repetidas o en dosis altas, los estimulantes pueden causar ansiedad, paranoia, temperatura corporal peligrosamente alta, latido irregular del corazón o convulsiones.

Si detecta alguno de estos consumos en alguien de su entorno y su intención es la de ayudarle póngase en contacto con nosotros en el: 881 942 487 y pida una cita con total confidencialidad.

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