Sustancias psicoactivas

Sustancias psicoactivas

Beber OH antes de los 18 años, edad en la que se considera el proceso de mielinización completado y el sistema nervioso completamente desarrollado, implica un riesgo de que éste se vea afectado y, si la persona posee factores de riesgo altos, adquiera la enfermedad de adicción. En España, hasta no hace muchos años, y sobre todo por falta de información, esto no se ha tenido en cuenta. Los remedios caseros (un poco de coñac para el dolor de muelas, el ponche para el resfriado y cientos de ejemplos más), las costumbres y celebraciones (el brindis en los días señalados), las falsas creencias (el alcohol hace hombre), etc., ha conducido al consumo prematuro a millones de personas, de las cuales aproximadamente el 10% habrán acabado desarrollando una adicción.

Hablemos ahora del cannabis. Desde hace unos años se está produciendo un fenómeno alarmante y es que esta sustancia está empezando a sustituir al OH como sustancia de inicio en el consumo. A efectos de la enfermedad de adicción no tendría importancia pero sí influye mucho en el tratamiento. No es lo mismo tratar a una persona adulta de 35-40 años, aunque sea policonsumidor, que a jóvenes de 20 años en los que el desarrollo de la enfermedad ha sido mucho más rápido y devastador. Los efectos del THC en el cerebro son terribles y con frecuencia se ignoran o se minimizan. La cultura del cáñamo ha contribuido en gran medida a crear desinformación y confusión al respecto, de manera que socialmente hay una conciencia de peligrosidad muy baja respecto a esta sustancia.

El THC tiene un potencial adictivo similar al del OH, quizás un poco más bajo (en torno al 8%, aunque hay diferentes estudios y opiniones que hacen variar estos porcentajes, dos puntos arriba o abajo). Es decir, aproximadamente 8 de cada cien personas que prueban la sustancia acaban desarrollando dependencia a la misma. Una vez establecida esa dependencia, el consumo continuo e incrementado provoca en la persona serios trastornos psiquiátricos, siendo el más común el trastorno psicótico. Es bastante habitual oír acerca del cannabis que es una sustancia natural y que por lo tanto no es perjudicial para la salud, o que es mejor que el consumo de tabaco. Lo cierto es que el cannabis contiene sustancias cancerígenas que multiplican por 4 el riesgo de desarrollar un cáncer con respecto al tabaco. No olvidemos además que, normalmente se consume mezclado con éste. El cannabis multiplica por 10 los efectos nocivos del tabaco.

Drogas sustancias psicoactivas

Drogas sustancias psicoactivas

El uso terapéutico del THC también ha sido manipulado para hacer creer que es una sustancia curativa. El único uso terapéutico demostrado del THC es el de paliativo en tratamientos de algunos tipos de cáncer que requieren el uso de quimioterapia, por sus virtudes antieméticas, sedativas y analgésicas. Lo que habitualmente no se dice es que, en esos casos, la sustancia se administra en forma de píldora, liquida u otros tipos de presentación, pero nunca fumada. La pirolisis es la principal causante de los efectos cancerígenos de la sustancia.

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