MIRA UNA BOTELLA Y…!

 

Mi nombre es Jorge, lo primero fue entrar al centro de desintoxicación, lo segundo, tercero, cuarto y seguir, fue un sinfín de esfuerzos centrados en ser humilde.
Hola, me gustaría compartir con todos vosotros una sensación que he tenido esta misma mañana, camino de mi casa, después de haber hecho una buena rutina.
Hoy me he dado cuenta de que caminando por la calle he visto una botella. Sí una botella! y veo que, instintivamente, me aparto y continúo observando mis pasos, mientras continuo caminando y pensando en el zumo y el bocadillo que me voy a comer.
Quiero comentaros que ahora creo que ya no me aparto por la botella, lo veo cómo algo que está ahí, forma parte de mi día a día el ver droga tirada y yo ya no tomo!, ya no necesito de eso para poder simplemente caminar, levantarme de la cama…
En mi nueva vida tengo que convivir con lo que me encuentro en la calle, en esta sociedad en la que vivimos, en la cual el alcohol está bien visto socialmente y la gente ve normal el beber. Lo que yo tengo claro es que eso a mí me mata, me transforma y me hace hacer cosas que ahora mismo ni se me ocurría volver a hacer y nunca lo hice con comodidad.
Y sobre todo, que yo ya no lo necesito, no es que no pueda, es que no quiero volver a tomar. Vivo en mí día a día la gratificación en las pequeñas cosas, el poder levantarme de la cama, el ir caminando hacia mi casa, tranquilo y sin remordimientos de lo que he hecho hace un par de horas.
Qué gran tranquilidad el ir centrado en el aquí y ahora. No esperaba que hacer este tratamiento de adicciones me respondería todo los tragos y cagas de mi vida.

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