Problemas con el alcohol

Problemas con el alcohol

Hay  un amplio estudio de mil pacientes alcohólicos de los cuales 76 presentaban alucinaciones auditivas y, la mitad de ellos, también alucinaciones visuales. Se comprobó que el inicio de las alucinaciones se producía alrededor de doce horas después de haber dejado de beber en el 69% de los pacientes, pero que en el 30% aparecían mientras estaban bebiendo todavía. Se trataba de alucinaciones auditivas, voces que no pertenecían a ninguna persona presente, a menudo despectivas, amenazadoras, acusatorias, moralizantes o que daban órdenes. El paciente solía responder de manera apropiada a las voces.

El primer episodio de alucinosis alcohólica suele presentarse alrededor de los 40 años, tras un período de más de 10 años de consumo excesivo de alcohol, aunque se ha descrito también en personas de 20 años. Su inicio suele ser abrupto, acompañado de angustia e irritabilidad. Su duración debe ser de días o semanas, en las formas agudas, hasta de varios meses en las formas subagudas. La mayoría remiten con la abstinencia de alcohol y se pueden producir recidivas. Cuando la alucinosis se prolonga más allá de 6 meses de duración, aunque el paciente se mantenga abstinente de alcohol, puede evolucionar hacia una demencia orgánica o una esquizofrenia paranoide.

Parece que esta forma crónica se desarrollaría tras varios episodios de alucinosis aguda (American Psychiatric Association, 1988).

En el estudio, el 90% se recuperaron espontáneamente en pocos días (generalmente menos de una semana). El 10% restante desarrolló una aluicinosis crónica, con ideas delirantes sistematizadas y llegaron a ser indistinguibles de la esquizofrenia, salvo por su edad de inicio tardío (45-50 años), la personalidad premórbida, habitualmente ciclotímica, y la ausencia de antecedentes familiares de esquizofrenia.

La alucinosis alcohólica es un trastorno psicótico orgánico que cursa con alucinaciones vívidas y persistentes y suele aparecer durante las 48 horas siguientes a la interrupción o reducción del consumo prolongado e intenso de alcohol. En la fase de inicio, las alucinaciones auditivas pueden ser sonidos elementales, como zumbidos, disparos, chasquidos, crujidos y otros ruidos que el paciente interpreta como relacionados con él. Las alucinaciones visuales son menos frecuentes. El contenido de las alucinaciones suele ser inquietante y el paciente puede sufrir elevados niveles de angustia. Secundariamente, puede hacer interpretaciones delirantes de persecución o influencia y su conducta puede ser de huida o agresión defensiva. Dado que el paciente puede responder a las alucinaciones como si fueran reales, con el consiguiente riesgo de suicidio o de actos violentos contra otras personas, su hospitalización se hace necesaria.

El diagnostico diferencial con el delirium se caracteriza por la ausencia del síndrome confusional que permite que el paciente pueda mantener una conversación y un comportamiento ordenados, aunque tratando de defenderse contra los supuestos ataques o amenazas, sin presentar la marcada sugestibilidad que caracteriza al paciente con delirium. En la alucinosis alcohólica, el personal sanitario es reconocido como tal, no como posible enemigo, y las escenas alucinadas suceden fuera de la habitación en la que se encuentra el paciente. En determinados casos será también preciso efectuar un diagnostico diferencial con la esquizofrenia, trastorno esquizofreniforme y psicosis reactiva breve.

José Manuel Torres García, experto en alcoholismo

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