Parece que hoy el binomio formado por niños y alcohol es una cosa ya superada. No hace tantos años la publicidad trataba a la cerveza como una bebida familiar, algo para consumir juntos en torno de la mesa. Podemos entender que los adultos la consuman, pero esas muestras de publicidad presentaban a los niños participando también de ese consumo.

En muchas mesas se servía vino con gaseosa a los más pequeños de la casa. “Diluido con gaseosa, unas gotitas no hacen daño”, decían los mayores mientras servían un buen vaso a sus hijos. Además, nada había mejor para abrir que el apetito que un vaso de vino dulce y las meriendas de pan mojado en vino con azúcar era algo normal.

Se puede pensar que estas acciones no tienen una repercusión real en estos consumidores precoces, pero lo cierto es que sí la tiene. El alcohol es una sustancia tóxica, algo que produce una sensación de euforia en un primer momento y posteriormente crea una pesadez en el cuerpo y mente que provoca un “bajón” anímico que afecta, y mucho, a las personas que lo consumen.

Si el cuerpo todavía está en crecimiento, estos efectos se acrecentan y pueden causar graves problemas en ese momento en el que el físico del consumidor todavía está en proceso de formación. Más, si tenemos en cuenta que la mente, la personalidad está en una fase de formación.

A los problemas que causa el alcohol en el cuerpo, se ha de añadir la percepción del niño de que tomando alcohol se le considera mayor y aceptado por sus padres y los familiares de más edad. Se convertían “en hombres”, así que se asocia al consumo de alcohol a la madurez y se potencia su consumo.

Esta costumbre, que se ha ido desvaneciendo con el tiempo, por suerte, ha creado la sensación de que el consumo de alcohol nos ha de acompañar durante toda la vida y es algo fundamental para relacionarnos socialmente. Hay que evitar el contacto de los jóvenes con el alcohol, ya que cuanto más tarde se entre en ese círculo vicioso, más madurez tendrá el consumidor y podrá conocer todos los riesgos que esconde esta sustancia.

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