Según una encuesta realizada en nuestro país, el número de personas que utiliza drogas médicas de manera abusiva al menos una vez alcanzaba un total de 845.561: de los cuales 399.847 eran hombres y 445.714 mujeres de entre 12 y 65 años de edad.
Hay medicamentos que al igual que las drogas, provocan alteraciones de distintas clases: placer, euforia, somnolencia, vigor, tranquilidad, calma, bienestar, pero también debilitan física y mentalmente, causan trastornos en el funcionamiento normal de distintos órganos y su abuso puede poner en riesgo tanto la vida del paciente.

Los adictos a la heroína, tabaco o alcohol conocen cuáles son los riesgos que acarrean el consumo de estas sustancias. Pero sin embargo, los adictos a los medicamentos no saben las graves consecuencias a las que están expuestos.
Los analgésicos, anestésicos, estimulantes, sedantes y ansiolíticos son medicamentos cuyo consumo excesivo puede conducir a una adicción tan peligrosa como la de las drogas y el alcohol.

En Help adicciones queremos hacer especial mención sobre estos característicos y peligrosos medicamentos:

Ambien

El ambien es un medicamento que se utiliza para dormir y que se adquiere en farmacias con receta médica. Su uso en tiempo prolongado produce adicción en la mayoría de los casos. Su dependencia parte de que al principio muchos de sus consumidores no logran conciliar el sueño sin tomarlo ya que tiene propiedades sedantes. Sus efectos son similares a los de una gran ingesta de alcohol.

Entre sus efectos secundarios principales se encuentran el dolor de cabeza, diarrea, temblores, sentirse aturdido, pérdida de equilibrio, dolor en las articulaciones o reacciones alérgicas.
También puede presentarse efectos secundarios más graves como:

Depresión:

Si un paciente no tiene antecedentes con problemas de depresión, ambien podría causar este problema a largo plazo, ya que se ha relacionado con intentos de suicidios.

Amnesia:

Es bastante común que los que consumen, o abusan de Ambien, sufran perdida de memoria, llegando a olvidarse de actos cotidianos como hablar por teléfono o cocinar.

Jarabe para la tos

Si te prescriben un jarabe para acabar con la bronquitis o sinusitis, debes tener cuidado porque estos jarabes tienen codeína, un opiáceo al que puedes engancharte con facilidad llegando a ser legal en casos de abuso.
Ten precaución y no combines este medicamento con alcohol ni superes la dosis recomendada por el médico. Mezclar prometzania con alcohol puede dar lugar a un paro respiratorio.

Otros opiáceos como el Vicodin, el OxyContin, el Percocet son descritos como analgésicos altamente adictivos. Funcionan dándote dosis bajas de heroína y son recomendados para tratar fuertes dolores a corto plazo. Al principio causan un efecto de euforia, pero con el uso continuado la adicción se vuelve inevitable, el organismo se habitua a la ingesta necesitando cada vez una dosis mayor para mantener el efecto.

Algunas alternativas no adictivas a los opiáceos pueden ser el Ibuprofeno, el Tylenol, y el naproxeno.

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